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Trucos de limpieza para tener la cocina perfecta

“Descubre algunos consejos fáciles de aplicar para que tu cocina luzca impecable”

¿A quién le gusta limpiar la cocina?Si dedicas unos segundo a pensar en esta pregunta, te darás cuenta que no son muchas las personas que digan que limpiar la cocina es una de sus «aficiones» favoritas. Sin embargo, no es solo una cuestión de estética y orden. La pulcritud es sinónimo de salud en el caso de la cocina. Al ser un espacio que diariamente usamos (y durante muchas horas al día), suele ensuciarse mucho más frecuentemente que otros lugares de la casa. Y esto sin tener en cuenta la cuestión relativa a los olores que impregnan el espacio y que van quedando en todo aquello que se encuentre en la cocina.

Para mantener la cocina perfecta es importante conocer cuáles son los puntos débiles de ésta; aquellos espacios y recovecos que son más susceptibles de que la suciedad se adhiera. Y, por otro lado, ayuda mucho a mantenerla en óptimas condiciones, saber que cada material exige un tipo de tratamiento ya que no todos los productos y métodos sirven para todos.

Hay muchos trucos de limpieza que te ayudan a eliminar la grasa, las salpicaduras y conseguir un espacio ordenado y limpio. Estos consejos para limpiar la cocina son perfectos para incluir en tus rutinas porque para muchos de ellos vas a usar los mismos productos naturales. Limpieza y ahorro en la cocina: sin productos abrasivos, solo con productos naturales y algo de jabón conseguirás limpiar la cocina de forma rápida y eficaz.

LA GRASA, EL PRINCIPAL ENEMIGO

Añade al agua vinagre de limpieza y jabón neutro de lavavajillas. Para aguas de dureza media calcula por 1 l de agua caliente, 100 ml de vinagre y media cucharada de jabón. Limpiar los armarios y cajones de la cocina es una de las partes que más tiempo lleva de todo el proceso. Hay que vaciar los armarios, repasar el interior con un trapo mojado y escurrido en agua jabonosa y secarlo bien. Termina colocando de nuevo el contenido. Es importante tener en cuenta que cada material puede requerir tratamientos específicos. Así:

  • LACADOS. Puedes mojar un poco de leche en una bayeta y frotar despacito sobre el frente del mueble. Luego, con un trapo que no deje pelusa, seca bien y conseguirás devolverles el brillo que tenían. Si se están poniendo amarillos puedes limpiar los muebles de la cocina blancos con agua oxigenada con vaselina líquida.
  • MELAMINAS. Si son de melamina, haz una mezcla con una taza de vinagre, dos de agua caliente y una cucharada de bicarbonato. Pasa una bayeta y ¡listos!
  • MADERAS. Para los de madera, haz una solución con un cuarto de taza de vinagre y unas gotas de aceite. Frota con un paño de microfibra y seca con un trapo limpio; conseguirás desinfectar y nutrir la madera a la vez.

Y, LOS ELECTRODOMÉSTICOS

Pueden parecer los más difíciles de mantener limpios. La nevera, la campana extractora, el horno y el microondas. Todos estos electrodomésticos acumulan con el tiempo y el uso bastante suciedad. Es el frigorífico el que principalmente puede requerir más atención al ser el espacio en el que albergamos los alimentos. Para realizar una limpieza de ésta en profundidad, es importante, desenchufarla, extraer todos los accesorios, realizar una limpieza con un paño húmedo y jabón neutro por dentro. Si queremos conseguir una buena desinfección, normalmente se suele utilizar vinagre porque debido a su acidez es un desinfectante natural que no deja residuos sintéticos. Si se prefiere, existen también productos específicos para descontaminar el aparato. “Es muy importante no olvidarse de limpiar y desinfectar las gomas de la puerta: es donde se acumulan mayoritariamente hongos”.

Un truco infalible para limpiar la vitrocerámica, para el que solo necesitaréis pasta de dientes, una bayeta, alcohol de limpieza, vinagre y una rasqueta para vitrocerámicas (suelen ser muy económicas y están disponibles en la mayoría de supermercados).  Recordad que antes de ponerse manos a la obra es muy importante comprobar que todas las fuentes de calor estén frías y bien apagadas. 

NO OLVIDAR LOS TIRADORES 

Son piezas que acumulan gérmenes porque continuamente los estamos cogiendo, y no siempre con las manos limpias. Desinféctalos con un paño impregnado en agua y vinagre. Los limpiarás y, si son metálicos, a la vez les darás brillo. Pero si quieres que brillen todavía más, frótalos con un trapo mojado en alcohol y luego sécalos.

LAS ENCIMERAS DONDE COLOCAMOS TODO

El tratamiento varía según el material. Para los casos de materiales, nobles, paño húmedo sin productos o con productos neutros. En el caso de las encimeras de granito o mármol, mezcla media cucharada sopera de vaselina con una de vinagre blanco. Luego, añade un poco de agua y diluye los productos. Frota la encimera con papel de cocina y en un segundo, volverá a brillar.   Para las encimeras laminadas, disuelve bicarbonato en agua y frota la mezcla con una esponja. Así desinfectarás la encimera. Y si hay suciedad que se te resista, vierte un chorrito de lejía en un bol con agua y frota encima de la mancha con ella.

EL FREGADERO PUEDE ESTAR COMO EL PRIMER DÍA 

El acero inoxidable es un material precioso recién colocado pero parece envejecer con facilidad en poco tiempo. Sin embargo, hay trucos para poder mantenerlo siempre igual de bien. Haz una pasta con una taza de bórax y 1/4 de taza de zumo de limón. Mézclalo bien y aplícalo con una esponja frotando suavemente. A continuación, aclara con agua tibia y sécalo bien.

Hay muchos posibles consejos para que tu cocina luzca reluciente pero aquí tienes algunos de los más importantes. Ante todo, lo que es fundamental es que exista un uso correcto y un mantenimiento continuo de manera que la suciedad no se acumule y así resulte más fácil que cualquier mancha complicada, se pueda eliminar.  En nuestra GUÍA DE LIMPIEZA Y MANTENIMIENTO puedes conocer más trucos y detalles específicos.